“Biff to the Future”: Los cómics de “Volver al Futuro” se dibujan en Concepción

Por Camilo Lehnebach Bravo (@lajenbajen)

Desde hace una cantidad importante de años, venimos presenciando el apogeo del cine comercial en su máxima expresión. Franquicias planificadas para tener al menos tres películas -sagas como Fantastic Four The Amazing Spider-Man son consideradas fracasos por no cerrar la trilogía-, spin offsmerchandising y los siempre polémicos y temidos reboots/remakes, son algunas manifestaciones de aquello. Y de este último ejemplo me quiero colgar para lo que hablaremos el día de hoy.

De vez en cuando, el cine nos regala “clásicos comerciales”: películas que además de entretener se quedan en la memoria de la gente por encontrar el equilibrio entre la propuesta de autor y la masividad comercial. En esa lista se encuentra una saga que no ha sido reiniciada, y que esperemos no lo sea nunca: Back To the Future. El film, dirigido por Robert Zemeckis y producido por Steven Spielberg, no sólo fue una revolución para su época, sino que también ha sabido envejecer perfectamente, con un punto alto el 21 de octubre del 2015, día en que se celebró en todo el mundo la “llegada” de Marty McFly y el Doc Brown al futuro. Aprovechando la fecha, la editorial norteamericana IDW comenzó, ese mismo día, a publicar una nueva serie de cómics inspirados en la saga.

Las publicaciones, lejos de volver a contar la historia que vimos en las tres películas, han buscado expandirla: comenzaron con el título regular de Back To The Future para luego agregar otras series como Citizen Brown y la nueva Biff to the Future. Estos cómics llaman la atención no sólo por presentar el retorno de los queridos personajes de Hill Valley, sino porque se dibujan en la Región del Bío Bío, gracias al talento de un artista chileno.

Biff to the Future: El cómic

Escrito por Bob Gale (el mismísimo que escribió las películas), Derek Fridols, y dibujado por el artista chileno Alan RobinsonBiff to the Future es una de esas historias que cuando las ves te preguntas ¿cómo no se le ocurrió antes a alguien? Partiendo desde uno de los mejores momentos de la saga (el viaje del viejo Biff Tannen al pasado, para entregarle a su versión joven el almanaque con los resultados deportivos de la última parte del siglo XX), el cómic nos cuenta cómo se fue desarrollando el presente distópico con el que se encontraron Marty y el Doc cuando volvieron a 1985.

La serie, que constará con seis números (tres de los cuales ya han sido publicados), sabe narrar una historia que si bien se desprende de las películas, es completamente nueva e independiente. Lo interesante es que, como fanático, uno sabe cómo Biff logró hacer su fortuna (vea el fragmento que encabeza este punto), sin embargo, no conoces los detalles que lo transformaron en un magnate de tomo y lomo. Bueno, el cómic cuenta eso. Cómo empezó a ganar plata, cómo tuvo que aprender a protegerse de los buitres que querían su dinero, y cómo su testarudez (y por qué no decirlo, su poca inteligencia) le hizo cometer muchos errores y aciertos. De esta manera, Biff to the Future nutre al personaje: no nos deja con la simple premisa de que es el tipo malo, sino que nos muestra cómo el chico que hacía bullying en el colegio va madurando, en su retorcido estilo, hasta transformarse en un hombre.

Pero lo más importante es que es una prueba de que, en tiempos de remakes reboots, aún hay gente que cree en mantener los clásicos y, en vez de re-contarlos, prefiere rendirles homenaje de forma inteligente y seria.

Alan Robinson: El artista

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Como les decía antes, uno de los atractivos que tiene esta serie no es sólo que tenga una historia interesante (lo que ciertamente es importante), sino que también el hecho de que hay un chileno trabajando en ella.

Oriundo de Concepción, Alan Robinson, se encuentra trabajando con IDW desde 2008. Y a diferencia de lo que muchos puedan creer, trabaja desde su casa. No hubo búsqueda del sueño americano, no hubo que abandonar a la familia, simplemente atreverse. Sin embargo, ¿quién mejor que él para hablar de su trabajo? Conversamos con Alan, y esto fue lo que nos contó:

¿Cuál era tu relación con Back to the Future antes de entrar a IDW, ya sea en términos personales como profesionales?

En lo personal fue una de las primeras películas que fui a ver al cine cuando chico, y me marcó profundamente. Siempre he sido un fan de la saga, y ahora con mis hijos y mi esposa las disfrutamos en familia. Son de esas películas que son completamente familiares, pero no son bobas, sino todo lo contrario. Trabajar en Back to the Future es un sueño, y una responsabilidad muy enorme, ya que el fandom es muchísimo más grande de lo que pensaba, y no quiero meter la pata.

¿Cómo comenzaste a trabajar en la editorial? ¿Se contactaron contigo? ¿Postulaste?

Con IDW estoy trabajando desde el 2008 en distintos proyectos.  El primero fue una precuela de Terminator: Salvation. He hecho muchos libros, pero fue una oportunidad única el realizar mi primera colaboración con BTTF para el número 3. Esa historia corta en que el viejo Biff tomaba el DeLorean y viajaba al pasado prehistórico, antes de llegar a 1955 y darle el almanaque al joven Biff. Después de eso, cuando el editor me dijo que había sido seleccionado para realizar la miniserie Citizen Brown, fue cumplir un sueño aún más grande. Y luego que me dieran la serie de Biff, y que más encima me dijeran que el mismísimo Bob Gale quería que yo fuera el dibujante, fue algo que me hizo sentir honradísimo.

Como artista, ¿qué tanta inspiración tomas de las películas? ¿Es una restricción que tengas que dibujar a personajes y paisajes creados hace años?

Tomo toda la inspiración que puedo de las películas. Lo bueno es que me han dejado trabajar con mi propio estilo (incluso con Citizen Brown, que está basada en un juego). El que la mayoría de los referentes estén en las películas me hace el trabajo mucho más fácil. Lo importante de esto es que Bob (Gale) supervisa todo desde cerca, y cualquier cosa que esté fuera de lugar, nos lo hace saber y lo corregimos. De esta forma nos aseguramos de que todo sea lo más fiel posible a la trilogía.

Alan Robinson ha dibujado títulos como V-Wars, Terminator, Star Wars, Mars Attacks y comics de KISS para Estados Unidos.

Cuando conociste el proyecto de Biff to the Future ¿hubo algo en particular que te hizo considerarlo una idea interesante?

Principalmente por el hecho de que soy un fan de la saga, y me encantó la idea de saber cómo pasaron todas las cosas que llevaron a la línea temporal presentada en BTTF II. Encima de esto, ¿saber que el co-creador estaría trabajando en el proyecto?. ¡Mejor aún!

En una industria llena de reinicios, Biff to the Future toma otra dirección y expande la mitología de las películas ¿ves el cómic como un aporte a la saga? ¿una historia paralela? ¿un homenaje de fanáticos?

Un aporte, completamente. Lo rico de Back to the Future es que las posibilidades son ilimitadas, debido a todas las líneas temporales posibles. Y si la historia es lo suficientemente entretenida y original, se sustenta por si sola. Con Biff hay muchos detalles que ya se sabían, sobre todo por la segunda película, pero rellenar esos “vacíos” ha sido sumamente entretenido. Yo soy de la idea es que no importa si sabes el final de la historia, el viaje es el que la hace interesante. Eso es lo que estamos haciendo con Biff, una buena historia que ayude a explicar su auge y su caída de manera creativa sin olvidar el origen.

Tocar una saga tan querida siempre es delicado, más en un mundo lleno de trolls y Twitter ¿Cómo ha sido el recibimiento de la gente con los cómics que han ido haciendo de Back to the Future, y sobre todo con Biff to the Future?

El recibimento ha sido genial, sobre todo porque es una saga que está ultra bien cuidada y todo lo que se hace se hace con cariño. Pienso que los fans notan eso y han reaccionado de manera super positiva. Con Biff en particular, notan que la idea no es humanizar a Biff, si no que es representar principalmente lo vil que puede llegar a ser alguien con poder. No se ha perdido la naturaleza del personaje y eso les ha gustado.

¿Cómo ha sido la experiencia durante estos años de meterse profundamente en el mundo de Back to the Future? ¿Algo que te haya sorprendido y que nos puedas contar?

Una de mis principales sorpresas es ver la cantidad de fans que tiene la saga. Y van creciendo exponencialmente, cosa que me pone muy contento. Como te decía, esta es una saga de las que recomiendo ver en familia, por lo sana y entretenida que es. Y eso para mí es clave y explica por qué una película que tiene más de 30 años aún está más vigente que nunca.

Con respecto a lo que se viene en Biff to the Future ¿Hay algo que nos puedas adelantar? ¿Veremos a más miembros del clan Tannen? ¿Algún otro personaje de las películas?

Se acerca un capítulo en que un personaje muy importante dentro de la saga hará su aparición y tratará de arreglar la embarrada que tiene Biff. Hay muchos cameos y cosas interesantes por ver. Para mí es un placer dibujar este libro sobre todo por los personajes y los detalles que la hacen tan querible, y el saber que puedo aportar con mi pequeño grano de arena a esta maravillosa saga me pone contentísimo.

¿Cómo ha sido la experiencia de trabajar para una editorial norteamericana desde Chile? ¿Cuáles son los aspectos positivos y negativos de eso?

Aspectos positivos, muchísimos. La onda con el resto del equipo, es genial. Los editores son muy comprensivos y si a veces te sacan el jugo, es sólo cuando deben hacerlo. Es una vibra muy buena, y más encima saber que estás siendo parte de algo tan grande, es aún más gratificante.  Lo único menos bueno (que no consideraría como malo) es que rara vez veo a los demás integrantes del equipo. Aunque eso no impide que la comunicación entre todos sea constante y muy fluida.

Finalmente, ¿qué recomendaciones o consejos le darías a quienes quieren dedicarse al cómic, pero ven en lo geográfico una barrera?

Que dejen de ver lo geográfico como una barrera, y punto. Es una excusa que a muchos de los nuevos dibujantes les gusta usar, pero la verdad es que en la práctica no tiene por qué ser así. Yo no conozco personalmente a la gran mayoría de las personas con las que he trabajado, y eso no impide que dibuje historietas. Lo importante acá es practicar muchísimo y demostrar que puedes contar una historia con imágenes, y entregar tus páginas a tiempo. Saber dibujar es la mitad de lo que se necesita para obtener un trabajo. La otra mitad es ser puntual en las entregas, y poder trabajar en equipo. Mientras se mantenga eso hay muchísimas más posibilidades de que puedas seguir haciendo comics de manera profesional.

Como ven, el trabajo que está haciendo Alan en IDW es motivo tremendo de orgullo, no sólo porque está en un proyecto de calidad, sino que también porque se está codeando con el creador de una de las mejores historias que ha visto el cine.

Su trabajo pueden seguirlo en Facebook, Twitter e Instagram, además de su sitio web personal. Mientras que los tres números publicados de Biff to the Future, además de los tres restantes, los encontrarán, como siempre en Shazam Cómics.

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Si no hablo de superhéroes, hablo de teleseries. Power Ranger retirado.

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